
Por: Francisco Casado
SAN JOSE DE OCOA.- Históricamente la población extranjera que vive en la República Dominicana y que está insertada en el mercado laboral ha contribuido a la sostenibilidad de algunos sectores productivos del país e impacta la economía nacional.
Podemos citar a nuestra provincia como uno de los lugares de asentamiento de las familias de origen árabe en RD. Esto es de acuerdo a los documentos de Familysearch. Aunque muchos de ellos no escogieron este lugar, como asentantamiento originalmente, muchos de ellos posteriormente se desplazaron a otros lugares del país, llegando a nuestra comunidad.
Algo que me llama mucho la atención es que esta inmigración fue generalizada, no se enfocó en una zona específica del país. Otro dato interesante es que en un pueblito tan pequeño y aislado, como era en ese entonces San José de Ocoa, se hayan asentado tantas familias, incluyendo la de los Isa y los Sajiún.
Miguel Subero Sajiun , Fernando Subero (Cañón) y Guadia Azize, Luis Ney (Guicho) Subero Cabral, Tomás Antonio (Tony) Isa Isa, Antonio Sajiun Isa, Salvador Sajiun Isa, Elsa Isa Isa y Farida Subero Cabral y Marcos Subero Sajiun, son algunos de los que, descendientes de esa inmigración árabe, nacidos en su mayoría en territorio ocoeño y plenamente incorporados a la sociedad de ese entonces, empezaron a destacarse en distintos ámbitos, incluyendo el profesional.
A ellos les debemos los inicios empresariales en esta provincia. Factorías de Café, Tiendas, lugares de diversión como Rancho Francisco, Estaciones de Combustibles, etc.
Lo mismo sucede en la actualidad. Entre las más influyentes migraciones a esta provincia se encuentran Religiosos, Agrónomos, Doctores, Abogados, etc. Cabe destacar que esos que llegaron, en la mayoría de los casos, no significó una disgregación de grupos familiares, pues la mayoría de ellos llegaron solos y más tarde se unieron en matrimonio con nativos de Ocoa.
Uno de los casos de mayor relevancia, sin dudas, lo es el Padre Luis José Quinn Cassidy, quien en el año 1965 asumió la dirección de la parroquia San José, donde vivió durante los siguientes 42 años, hasta su muerte, el 11 de octubre, en el año 2007. Durante ese tiempo vivió en la “casa parroquial” una casita que encontró al llegar al pueblo en 1965, cuyas puertas estuvieron siempre abiertas.
Otro de los religiosos que adoptaron a esta provincia como suya fue Andrés Febles, quien abandona la comunidad de El Cuey, en El Seibo y se radica en nuestro municipio, llegando a ser un alto representante de la Iglesia Cristiana Evangélica.
Una de las profesiones que ha dejado más migrantes residiendo aquí lo es la Agronomía. Vemos el caso, entre muchos otros, del Ing. Manuel Peralta, quien llegó desde La Meseta, Monción, y se establece en nuestra provincia, llegando a formar una familia ilustre, junto a la actual gobernadora Civil Josefa Oliva Castillo Aguasvivas.
Son muchos los agrónomos que cambiaron de residencia; tal es el caso de Fausto Escarraman, quien luego de haber nacido y realizar sus primeros estudios en el Guarey, La Vega, llega a este municipio y consagra su vida junto a la jovencita Soraya Sajiun.
Podemos citar otros; los hermanos Estevez, Henry Sena Rivas, Ricardo Solis, quienes llegaron a trabajar en los campos de San José de Ocoa, como agrónomos, y que al final se quedaron junto a los Ocoeños.
También en la medicina tenemos muchos que cambiaron su residencia por esta hermosa provincia: Los doctores Ricardo Velázquez Linares y su esposa Lourdes Henríquez de Velázquez, que dejaron la ciudad capital y al día de hoy son los propietarios de la Clínica Arias. Eunice Tueros, que cambia el Cibao por el Sur y al llegar se casa con el también Dr. Angel Frank Báez Féliz, y forman juntos la Clínica Báez.
Por igual el Dr. Romil Vazquez, Director de la Provincial de Salud, que abandona Villa Jaragua y definitivamente opta por radicarse junto a nosotros.
Algunos llegaron solos. Otros llegaron con todos sus hermanos, como sucedió con Los Hermanos Estrella; Alberto, Pascual, Felix, Victor y Fausto, parte de los varones de una familia nacida en Juan López, Moca, que deciden dejar el Cibao y juran por la bandera Ocoeña.
Así mismo llegó Cesar Gomez Segura -Goris- y jamás ha «mirado para atrás», haciendo su permanencia definitiva en esta ciudad.
De igual manera tenemos comerciantes, como Luis Agramonte, que llega desde Azua, a ser empleado de la famosa compraventa Yoli que existía en la calle 30 de Abril, esquina Altagracia del sector pueblo, y al radicarse en este agradable y placentero municipio de Ocoa, hoy es el propietario de la Ferretería Milva.
Lo mismo sucede con Esteban Bonifacio Fermín y Bélgica de Fermín, que llegaron de Salcedo, Ramón, esposo de Sonia, que se han establecido definitivamente, cada uno con negocios diferentes.
Y es que, aunque no es una zona de playa, San José de Ocoa es conocida por la hospitalidad de su munícipes, villas y fincas que aprovechan el clima fresco y el hermoso paisaje natural.
Es un lugar con un clima fresco, para quienes quieran estar en una atmósfera algo más tranquila y relajada que se diferencia de la mayoría de las otras provincias de la República Dominicana.

