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Voluntariado de Canadá en Ocoa, tradición que se mantiene desde la llegada del Padre Luis Quinn

15 mayo 2022

Por: Frank Casado

Tradicionalmente, Canadá cuenta con una sólida cultura de voluntariado, pues más de 18 millones de canadienses ocupan parte de sus horas en estas actividades.

En los 42 años que vivió en San José de Ocoa, el padre Luis Quinn fue el responsable de la construcción y pavimentación de 600 kilómetros de carreteras; la instalación de 60 kilómetros de sistemas de riego; la construcción de 2000 viviendas; la reparación de otras 7000 viviendas; la plantación de 12 millones de árboles para la reforestación; la construcción de 69 escuelas; la construcción de 11 clínicas; la construcción de 13 centros comunitarios; el diseño y construcción de letrinas; la excavación de pozos de agua; la construcción de una presa hidroeléctrica; la conclusión de innumerables proyectos educativos para niños y jóvenes en alfabetización, economía doméstica, carpintería, artesanía, joyería, confección textil y otras habilidades técnicas; la organización de cooperativas entre los campesinos, y la organización de ferias agropecuarias para la exhibición y venta de los productos ocoeños, etc.

Para llevar a cabo esta labor, el padre Luis dirigió la Asociación para el Desarrollo de San José de Ocoa («la Junta»), una organización sin fines de lucro, a través de la cual canalizó el trabajo de más de 20.000 voluntarios, especialmente jóvenes estudiantes y profesionales canadienses, que viajaban a la República Dominicana con el fin de tenderles una mano a los ocoeños.

A los voluntarios extranjeros se sumaron decenas de miles de campesinos de las zonas rurales beneficiarias, jóvenes voluntarios de los grupos de jóvenes de la parroquia de Ocoa, las hermanas Hospitalarias de San José, otros sacerdotes misiones de la orden Scarboro, catequistas, técnicos contratados para proyectos específicos, organismos internacionales y el personal de «la Junta».

Para un pueblo eminentemente rural, como Ocoa, de un país pobre como la República Dominicana, su obra y legado es invaluable.

Jóvenes voluntarios siguen llegando a Ocoa.

Aún sin la presencia física del Padre Luis, éstos líderes y jóvenes canadienses desde varias décadas están visitando nuestra Provincia y se trasladan a comunidades rurales donde hay familias abatidas por la pobreza y le hacen su casa digna. Ellos dejan sus vacaciones, sus familiares, su País y miren que alegría tienen cuando inclusive no tienen comodidades donde construyen la obra en el campo, aún en esos países desarrollados de Canadá que existen todas las comodidades y la gente vive bien, pero ellos han seguido las huellas del Padre Luis Quinn y ponen en práctica la humildad, la solidaridad y el Evangelio de Cristo.

Amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos.

Ellos vienen vía La Asociación para el Desarrollo de Ocoa y realmente laboran en coordinación con el Consejo Comunitario de esa zona. Ahora el grupo de la Hna. Claudia, construye tres casas en Los Negros de El Pinar.

Pedimos a Dios que los ayude a continuar este trabajo solidario y de la mano con la gente y los acompañe con mucha salud. 

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