
El uso de la sirena que se escucha en la ciudad de Baní a las 7:00 de la mañana, las 12 del mediodía, la 1:45 y las 5:00 de la tarde, se inició en la Factoría de Café de Virgilio Pimentel Andújar alrededor de la década de 1930.
El historiador Manuel Valera Valdez, cuenta que don Virgilio Andújar nació en 1876 y murió en 1947 en pleno apogeo de sus actividades sociales y comerciales.
El toque de la Sirena, cuya fecha de pasar a ser controlada por el Ayuntamiento municipal, se desconoce; servía para anunciar a los obreros de la factoría del referido comerciante, la hora de inicio y término de labores.
Don Virgilio Pimentel Andújar era considerado como el “zar del café en la región”, considerado, además, como el millonario del sur.
En sus últimos años residió en la avenida Bolívar de Santo Domingo donde construyó una residencia en base a mármol de Carrara, la que más adelante fue vivienda del dictador Rafael Trujillo.
Dueño de grandes extensiones de terreno en lo llano y en las montañas, con cientos de cabeza de animales de diferentes razas y una gran producción de café; Pimentel Andújar declaró compañía con 200 mil pesos, que para la época se consideraba como súper alto.
La Sirena, controlada por el Cuerpo de Bomberos de Baní, suena por la operación de un aparato que se alimenta con energía trifásica, la cual es suministrada por el Ayuntamiento municipal. El equipo que produce la Sirena que escuchamos está ubicado sobre la azotea del Palacio Municipal.
La Sirena que se escucha en Baní, es ya un patrimonio intangible de este pueblo.
Nota: Escrito y foto del periodista Luis Manuel Pimentel.
Algunos datos aportados por el historiador Manuel Valera Valdez.

