Sabana Buey de Baní: una comunidad pujante con múltiples oportunidades

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Sabana Buey, Peravia.- Llegamos a Sabana Buey con un sol como candela. Fuimos a conocer ciertos lugares históricos de esa zona del sur de la República Dominicana. Además, visitamos a aquel viejo amigo llamado Sixto que como perdido en las dunas banilejas se esfumaba en el ocaso de su vida. Simón Bolívar, Ramón Antonio Miniety el hijo de San José de Ocoa con su lente de la Nikon recordando la mejor época de Timo Pimentel y Felipe Perera Acta en aquella famosa sección de última Hora, “Mi cámara la vio así.”

Ya en la zona notamos como comienza a despegar el desarrollo de esa comarca caliente y sin mucha agua; desconfiada y augurando el tractor de la esperanza. El poblado municipal está ubicado en la parte suroeste de la provincia Peravia entre el Río Ocoa y la Bahía de las Calderas. Su nombre proviene que durante la época colonial esta zona estaba dedicada a la crianza de ganado. Los habitantes construyeron un pequeño poblado en una loma en medio de un bosque seco. Hoy todo se ha convertido en sembradíos de cebollas y algunos vegetales que son para la venta hacia el extranjero. La mayoría de sus dueños no viven en el poblado, sino en la capital o en el Palmar de Ocoa. El territorio que hoy comprende Sabana Buey pertenecía al nitainato de Baní, en el Cacicazgo de Maguana.

El licenciado Luis Naut nos manifestó que la municipalidad de Sabana Buey presenta una cierta importancia histórica, ya que durante la Guerra de la Independencia el militar Pedro Santana y sus tropas se reunieron ahí frente a un árbol de guatapaná* para planear sus campañas contra el ejército haitiano. El árbol continúa allí, y en ese lugar se levantó un pequeño parque con el nombre El Guatapaná. Hacía varios días que el licenciado Luis “Chito” Naut nos había amenazado que era imprescindible ir a esa población, para conocer en carne viva un lugar importante de la historia nacional. Y así fue. Como muchos no saben, Sabana Buey fue declarada distrito municipal en el año 1991.

Majestuoso, silente, en el fondo se logra mirar la estatua de Duarte. No aparece allí la estatua de Santana, el Marqués de las Carreras. El verde y frondoso guatapaná se mira legendario, enhiesto. Único testigo de lo que se discutió allí. Un parque construido para la memoria de ese encuentro cuando la llanura trataba de contraer nombre propio. Luis Naut contraído. Mira, calla. Su cinta policromática y cinematográfica trata de captar el evento, pero no lo capta. Puras conjeturas historias. Un solo personaje aparece allí que es ascendiente de la Era de Trujillo que no se atreve a proferir ninguna palabra ni a favor ni en contra.

El licenciado Luis “Chito” Naut como soy hijo de dos humildes siervos de Jesucristo a quien él conoció desde niño, me ha adentrado por los episodios más importantes en que ha vivido el Sur Profundo en especial su Compostela de Azua amada y todo su entorno.

El licenciado me llevó a Sabana Buey con el propósito de recordar aquellos momentos del 16 de marzo de 1844 en adelante. Sin decírmelo quiso que yo lo interpretara. Juan Pablo Duarte no era el eje de los acontecimientos dominicanos, como lo fue desde el 16 de julio de 1838. Esa posición la ocuparon los que antes se le oponían y gente que se agregó después del triunfo de la causa nacional. La República era el fruto de su fe y esfuerzos, y de quienes lo siguieron, pero ese fruto lo tomaron otros con ánimo excluyente y la desnaturalización de los acontecimientos. Trataron de reescribir otra historia.

Tampoco sería Duarte en lo adelante, el hombre de voluntad de acero que demostró ser en la dirección de la brega puramente patriótica. Para la pugna por el poder político no estaba hecho. Su vocación era la de darse a los demás y no la  de servirse de los demás otros. Sólo volvería a mostrar bríos titánicos cuando vio en peligro la independencia  o destruida la república.

Sabana Buey recuerda muchas cosas. El forcejeo que dio lugar a una solución media. La junta gubernativa decidió dejar a Santana seguir en su cargo y enviar a Duarte al frente, con su división, como director de la campaña. También despachó el gobierno una flotilla de guerra a la bahía de Ocoa. Tomás Bobadilla y Briones, aquel que se defecó en la Patria y con su gesto se orinó en el lienzo tricolor enviaba a la confrontación de dos titanes. Bien temprano en la mañana salió Duarte y Pina de la Fortaleza con sus tropas; desfilaban por la calle del Conde y se detenían en la puerta de San Gerónimo. Allí les impartió la bendición el vicario Portes e Infante y Duarte pronunció una breve arenga. El pueblo les ofreció un alentador saludo de despedida mientas trompetas y tambores entonaban toques marciales. La moral era excelente. Ninguno de los allí presentes quiso acompañar a Duarte muestra esplendente de la dominicanidad de aquella época que solo gritaban: ¡Vayan!

Duarte le tomó un día para llegar en la noche par reunirse con Santana precisamente debajo del árbol guatapaná. Esa noche fue de juicio. Duarte y Santana se reunían en Sabana Buey y casa quien expuso su plan da campaña guerrera. El hatero se le mostró reservado y reticente. Al parecer no le convinieron las razones del patricio ni los refuerzos llegados, para acortar el ataque a Azua. Santana prefería esperar una ayuda mucho más efectiva, que no podía ser sino la de los franceses. La división comandada por Duarte y Pina acompañó en Sabana Buey comenzó sus aprestos de ofensiva. En los días subsiguientes discutieron varias veces ambos jefe y no llegaban a un acuerdo.  Duarte pidió autorización para entrar con sus tropas a Azua. Santana en reiteradas ocasiones pidió que lo dejaran solo y exigía la espera de la ayuda francesa para dar el golpe mortal. En diversas ocasiones, a pesar de los esfuerzos de Duarte, la Junta Gobernativa el 4 de abril del 1844 le manifestó la negativa. La misma le ordenaba regresar a la capital con sólo sus oficiales “dejándole saber al general Santana.

En Sabana Buey comenzó en materia de Guerra el antes y después del patricio dominicano, Juan Pablo Duarte.

Según el investigador de Pedro Troncoso Sánchez, a la comarca de Sabana Buey llegó Juan Pablo Duarte el 23 de marzo de 1844, en condición de General de Brigada del Ejército Dominicano, y en cumplimiento de un mandato de la Junta Central Gubernativa. Su escolta la encabezaba el coronel Pedro Alejandrino Pina, héroe independentista, héroe restaurador y héroe en la guerra contra el gobierno tiránico de Báez, en su etapa más sangrienta, la llamada de los Seis Años. El inició propósito que tuvo fue el de dialogar con el caudillo Santana sobre el curso de las luchas independentistas. No logró nada.

La economía de este distrito municipal se sustenta de la agricultura y la pesca. Sus principales productos son la cebolla, la yuca. La pesca, el plátano y la ganadería han mermado muchísimo. En el pueblo no se encuentra ni guineítos para hervir. Allí en ese atractivo turístico de los Corvinitos que está ubicada a pocos minutos del pueblo y es una de las mejores playas del sur del país, se dice que Pedro Santana tenía una mujer para mitigar sus gritos de guerra.

El clima de Sabana Buey es seco estepario, el cual se caracteriza por temperaturas de 25 °C de hasta 37°C , con lluvias por debajo de 500 mm al año, siendo los meses más calurosos julio, agosto y septiembre.

Para los visitantes turísticos:

Las fiestas patronales de Sabana Buey son celebradas cada año del 2 a 12 de octubre en honor a la Señora del Pilar.

Sabana Buey tiene un clima muy caliente. Hace un poco más de brisa que Azua de Compostela. Su sol es como candela. El clima de Sabana Buey es seco estepario, el cual se caracteriza por temperaturas de 25 °C de hasta 37°C , con lluvias por debajo de 500 mm al año, siendo los meses más calurosos julio, agosto y septiembre.

Esta comunidad fue declarada Distrito Municipal mediante la Ley 28, del 31 de octubre de 1991.Forma parte del Municipio Baní, Provincia Peravia.**

En Sabana Buey está el «dos veces centenario árbol de Guatapaná, a cuya sombra se albergó el fundador de la República, Don Juan Pablo Duarte y Diez en los días de la campaña de Azua, en 1844.» 12 días Duró el Patricio debajo de ese árbol con su tropa.

Durante el Censo de Población y Vivienda del año 2010, Sabana Buey tenía un total de 2,194 habitantes. 109,365 corresponden a su zona urbana, 47,951 zona rural. El total de población en viviendas propias 97,573 y 40,051 en viviendas alquiladas.

Monumento del árbol histórico de Guatapaná es un árbol de Guatapaná (Caesalpinia coriaria), donde los Generales Juan Pablo Duarte y Pedro Santana sostuvieron una entrevista en fecha 23 de marzo de 1844. Aquí se encontraba el campamento militar durante la Batalla del 19 de marzo durante 13 días. En 1990 el Club de Leones de Baní construyó el Monumento diseñado por el Arquitecto Ismael Díaz Melo debajo del Guatapaná y entre 1997 y 1998 se construyó el parque.

No hay lugares donde comer y mucho menos donde hospedarse por esos entornos a menos que usted no tenga algún amigo o familiar. Las personas son muy modestas. De muy poca conversación.

El desarrollo turístico ahora es que está comenzando. A todos ustedes les invitamos a que visiten a esos lugares que muchos desconocen. Sus riquezas historiadas y turísticas son inconmensurables. Se consiguen buenos caballos de paso fino.

¿Ven ustedes cuan delicioso es viajar con la Ceiba histórica y milenaria de Azua de Compostela, Don Luis “Chito” Naut? Aprendemos mucho. También por allí se predicó el Evangelio de la Gracia de Jesucristo. En Sabana Buey se cultivan las flores.

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