
En los últimos cinco días han muerto 13 personas a causa de la ingesta de bebidas alcohólicas de fabricación clandestina conocidas como clerén, “Tapa Floja”, petrinche o triculí, las cuales son sustancias que preparan de manera artesanal y se venden a bajos precios en los barrios, sin ningún control sanitario.
Los últimos ocho fallecimientos por el consumo de esas sustancias ocurrieron entre el jueves y el viernes santo, en los barrios Los Girasoles y Pantoja, en la parte oeste de Santo Domingo. Allí fueron confirmadas las muertes de Francisco Montero, Manuel Montero, Pedro Martínez, Fani Díaz Minyetti, Juan Carlos Camacho, Juan Miguel Camacho, Fermín Darío Soto y José Leonardo Saldívar.
Sin embargo, dos días antes de esos fallecimientos, en el barrio Brisa del Este, en Santo Domingo Est, habían ocurrido casos similares cuando cinco personas murieron tras el consumo de clerén. Los fallecidos fueron identificados como Luis Richardson, Félix Beltré, Odalis Villegas, Fermín Sánchez y Ambiorix Sánchez. Estos dos últimos eran padre e hijo, según información del hospital donde fueron llevados.
Estas muertes se producen en momentos en que el país vive una emergencia nacional a causa del coronavirus COVID-19.
De acuerdo con informaciones toxicológicas del Ministerio de Salud Pública, el clerén, triculí y otras de estas bebidas alcohólicas de fabricación casera, vendida al granel y consumidas por personas de escasos recursos debido a su bajo costo, suelen contener metanol, el cual es la sustancia que causa las intoxicaciones masivas que se han registrado y estudiado en otras ocasiones.

