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OCOA INFORMATIVA

Ramon Alcides Pimentel Sánchez Ocoeño que aportó en la guerra de Abril

28 octubre 2021

Por: Frank Casado

«El nombre de mi padre estará ahí, era el único chofer que entraba a Ciudad nueva a llevarle comida y ropa limpia a los Ocoeños constitucionalistas, Ramon Alcides Pimentel Sanchez, EPD». Así esribe en su muro de Facebook la distinguida Ocoeña Lecssy Ramírez, al enterarse de que en Ocoa, se tendrá un muro en nuestro parque central, en honor a sus hijos que lucharon en 1965, por el restablecimiento del gobierno constitucional Dominicano del 1963.

El 24 de abril de 1965 se sublevaron los campamentos militares 16 de agosto y 27 de febrero, ubicados al este de Santo Domingo (capital) y simultáneamente miles de dominicanos (entre los que no podían faltar Los Ocoeños), salieron a las calles con el objetivo de restablecer el gobierno constitucional del presidente Juan Bosch, derrocado el 27 de septiembre de 1963 por una conspiración del Estados Unidos a través de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la oligarquía y la jerarquía eclesiástica dominicana.

Dentro de estos Ocoeños estuvo Ramón Alcides Pimente Sánchez, quien era uno de los pocos choferes que entraba a Ciudad Nueva a llevarle comida y ropa limpia a los Ocoeños constitucionalistas.

Se dirigía en su carro Ford Fairlane, año 1963, a reencontrarse con sus compueblanos, burlando así a las fuerzas militares y policiales que respaldaron el gobierno de facto, quienes se mostraron incapaces de someter a los militares rebeldes.

Aunque el heroísmo dominicano no fue exclusivo de los “constitucionalistas” durante la revolución de 1965, como sugieren las versiones predominantes de ese episodio de hace medio siglo, se debe destacar la participación de hombres y mujeres de provincias que tuvieron un papel protagónico en esta lucha.

La revolución de abril de 1965, fue un movimiento cívico-militar que se caracterizó por la participación activa, militante y armada de las masas populares, con la finalidad de volver al gobierno legítimo y constitucional de Juan Bosch. En ella se produjo una alianza de clases, ente sectores de la burguesía urbana y amplios sectores de los trabajadores y obreros. Esencialmente fue una revolución democrática, en el sentido de que la misma no perseguía, como maliciosamente argumentaron los norteamericanos, establecer un régimen socialista o comunista. En realidad, el control de la revolución políticamente hablando, estaba en manos del Partido Revolucionario Dominicano, a pesar de la presencia de los partidos de izquierda, como el 14 de junio, el P.C.D., el M.P.D., y otros. Asimismo, el control militar, de la misma estaba en manos principalmente de los militares y oficiales a cuya cabeza se encontraba el coronel Caamaño, quien naturalmente no era en esos momentos, comunista ni nada parecido. Asimismo, fue una revolución popular en cuanto a sus bases sociales.

 Una característica de la revolución de abril fue que la misma estuvo localizada, concentrada en la ciudad de Santo Domingo. Es decir, que la misma no se expandió hacia los pueblos del interior del país contrario, muchos revolucionarios y personas simpatizantes del gobierno de Bosch, llegaron del interior a la capital, para participar en los eventos.

En el momento en que los constitucionalistas, quienes ya había derrotado en santo domingo a las tropas regulares, se preparaban para el ataque decisivo de San Isidro, base aérea en donde se encontraban concentradas las tropas del CEFA, dirigidas por Wessin y Wessin y el general Benoit, estos temerosos, solicitaron a los Estados Unidos su intervención militar, para evitar un supuesto peligro comunista.