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Primeras 48 horas de De la Espriella: 3 ciudades, decretos pendientes y un terremoto como primera crisis

10 agosto 2026

Las primeras 48 horas de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia estuvieron marcadas más por los símbolos territoriales y las reuniones de seguridad que por la avalancha de decisiones administrativas anunciada durante la campaña. El mandatario recorrió Cali, Barranquilla y Medellín, tres ciudades que pretende convertir en puntos centrales de su estrategia de gobernar desde las regiones, mientras Bogotá quedó fuera de su primera agenda presidencial.

De la Espriella había prometido llegar a la Casa de Nariño con 70 decretos preparados para ser firmados desde el comienzo de su administración. Al terminar su primer fin de semana, sin embargo, ese paquete de medidas todavía no se había materializado. Sí fueron formalizadas las designaciones de ministros y otros funcionarios indispensables para poner en funcionamiento el nuevo Ejecutivo.

Su llegada al poder se produjo el viernes 7 de agosto en Cali, donde tomó posesión como presidente en una ceremonia que rompió con la tradición de realizar la investidura en Bogotá. En su discurso inaugural prometió una política más severa frente al narcotráfico y los grupos armados, reducción del tamaño del Estado y medidas de austeridad fiscal.

Después de la toma de posesión, el mandatario encabezó en Cali un extenso consejo de seguridad que se prolongó hasta la madrugada del sábado. Entre los asuntos discutidos estuvieron la erradicación de cultivos ilícitos, la seguridad regional y posibles acciones para reforzar la presencia de la fuerza pública en el suroccidente colombiano.

La seguridad aparece así como uno de los primeros ejes visibles del nuevo Gobierno. Durante su campaña y posteriormente en su discurso de investidura, De la Espriella prometió endurecer la respuesta estatal contra los grupos armados y el narcotráfico.

Sin embargo, algunas de las decisiones de aplicación inmediata anunciadas previamente —entre ellas las relacionadas con el gasto público y el nuevo tratamiento a los grupos armados— no habían sido formalizadas mediante los decretos prometidos al finalizar las primeras 48 horas.

Barranquilla, una sede alterna del poder

Tras abandonar Cali, De la Espriella se trasladó a Barranquilla, donde inspeccionó los trabajos de una sede presidencial alterna y encabezó otra reunión relacionada con la seguridad de la región Caribe. La ciudad ocupa un lugar especial dentro de su proyecto político y ha sido señalada por el mandatario como uno de los espacios desde los cuales pretende ejercer parte de las funciones presidenciales.

Desde allí también comunicó mediante sus redes sociales el avance de traslados de reclusos considerados de alta peligrosidad hacia centros penitenciarios de máxima seguridad y se refirió a operaciones dirigidas contra cabecillas de organizaciones armadas.

El estilo de comunicación mediante videos y redes sociales también comenzó a ocupar un lugar relevante en los primeros días del nuevo Gobierno.

La autoridad del Estado se ejerce, la ley se cumple y a quienes amenazan la seguridad de los colombianos se les enfrenta con determinación.

Medellín completa el eje de las tres ciudades

La tercera parada fue Medellín, donde el mandatario participó el domingo en actividades de la Feria de las Flores junto a autoridades locales que respaldaron su candidatura.

Su presencia en Cali, Barranquilla y Medellín dejó una señal política clara: las tres ciudades serán utilizadas por el nuevo Gobierno para reforzar su promesa de descentralizar el ejercicio del poder y aumentar la presencia presidencial en las regiones.

El recorrido representa también una ruptura simbólica con el peso histórico de Bogotá como centro casi exclusivo del poder político colombiano.

¿Qué pasó con los 90 decretos?

La principal ausencia durante las primeras 48 horas fue precisamente el paquete de 90 decretos anunciado por De la Espriella.

Más allá de los actos necesarios para integrar formalmente su gabinete, el conjunto de decisiones con el que había prometido comenzar a transformar la administración pública no había sido expedido al concluir el fin de semana.

Esto no significa que hayan sido abandonados. Las primeras 48 horas simplemente mostraron una prioridad distinta: presencia territorial, reuniones de seguridad, acercamiento con gobernantes regionales y construcción de la imagen de una Presidencia menos concentrada en Bogotá.

La diferencia entre los anuncios de campaña y las decisiones que finalmente adopte el Ejecutivo comenzará a medirse con mayor claridad durante sus primeros días hábiles.

Vehículo dañado en Cali por el terremoto. EFE/Ernesto Guzman

Un terremoto convierte el inicio del Gobierno en una emergencia

El panorama cambió abruptamente este lunes 10 de agosto, cuando un terremoto de magnitud 7.4 sacudió buena parte del centro y occidente de Colombia, colocando al recién instalado Gobierno frente a su primera gran emergencia nacional.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ubicó el epicentro a unos 20 kilómetros de San José del Palmar, Chocó, y estableció una profundidad de 96 kilómetros. El movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora colombiana.

El sismo se sintió en ciudades como Bogotá, Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Medellín y Popayán, y provocó daños estructurales en varias localidades.

Me dirijo a Bogotá para concentrarme en la atención de la emergencia que enfrenta nuestro país.

He convocado un Puesto de Mando Unificado en la UNGRD, desde donde lideraré personalmente las acciones para atender a las comunidades del Chocó, el Eje Cafetero y todas las zonas… pic.twitter.com/Vo3bchx7lR— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 10, 2026

Los reportes disponibles durante este lunes señalaron a Pereira como una de las ciudades más golpeadas. Reuters informó que al menos 18 personas habían muerto en esa ciudad, mientras otros dos fallecimientos fueron confirmados en Manizales, elevando a por lo menos 20 el balance nacional reportado por esa agencia al momento de su publicación.

Las autoridades también reportaron daños en edificaciones e infraestructura de diferentes ciudades. En Manizales resultó afectada una torre de la catedral, mientras que Cali registró daños en numerosos inmuebles.

Las cifras permanecen sujetas a cambios conforme continúan las operaciones de búsqueda, evaluación de daños y atención de las personas afectadas.

Un hombre fue captado este 10 de agosto al caminar sobre los escombros que dejó un fuerte terremoto que sacudió buena parte del oeste y el centro de Colombia. EFE/Ernesto Guzmán
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