
SANTO DOMINGO, RD.- El candidato presidencial de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, llamó a la población a escoger en las elecciones de este domingo entre personas inexpertas o la experiencia que él representa.
El tres veces Presidente de la República, dijo que la pandemia del covid-19, la cual no se sabe cuándo concluirá, necesitará de un gobierno capaz para dirigir la nación en los próximos años.
“El próximo domingo usted tendrá la oportunidad de decidir si desea extender la crisis durante cuatro años más, poniendo el gobierno en manos inexpertas, o si prefiere optar por el camino seguro que proponemos, para juntos dar inicio a una nueva ola de transformaciones que permitan hacer avanzar hacia nuevas cumbres de prosperidad a la sociedad dominicana”, puntualizó Fernández en un discurso de cierre de campaña.
“Se necesitan, imperiosamente, esas condiciones para poner en marcha un programa de gobierno sin improvisar, que responda a las necesidades apremiantes de la población, particularmente de los sectores más vulnerables”, expresó.
Dijo que los problemas que afectan el diario vivir de la población no pueden esperar a que un gobernante aprenda como enfrentarlos, “se requiere tener ideas claras, precisas y creíbles”.
Señaló que ante la realidad que vive el país, quiere poner a disposición de todos los ciudadanos, su experiencia, energía y compromiso, para liderar un nuevo gobierno que garantice la seguridad y cree las condiciones para lograr el bienestar de todas las familias dominicanas.
“En tres ocasiones hemos tenido la responsabilidad de haber podido sacar al país de una situación de crisis; y hasta algunos de nuestros más encolados adversarios han terminado por reconocer que lo logramos de manera exitosa”, agregó.
Leonel Fernández subrayó que aspira a dirigir una vez más los destinos del país, “porque ante un panorama tan sombrío e incierto como el que actualmente nos envuelve, anhelo cerrar mi ciclo histórico en la actividad política, dando lo mejor de mí, para, de esa manera, tener el honor de guiar a nuestro país por senderos de recuperación, paz y estabilidad”.
Previo a su mensaje final de campaña, Leonel Fernández encabezó una marcha caravana que inició en la avenida Duarte con Pedro Livio Cedeño, recorrió varias calles del Distrito Nacional y concluyó en la avenida George Washington (Malecón), donde pronunció un discurso.
A continuación, el texto íntegro del discurso de Leonel
El próximo domingo concluirá la primera fase de un accidentado proceso electoral, en el que hemos tenido que superar un fraude en las elecciones primarias del 6 octubre y otro intento por desconocer la voluntad popular, en las elecciones municipales de febrero, lo cual provocó su reprogramación para el mes de marzo.
A eso se le añade, a su vez, la posposición de las elecciones presidenciales y congresuales del mes de mayo a julio; y como si todo eso fuera poco, haber tenido que enfrentar, además, una pandemia global como el COVID 19, que ha afectado nuestras vidas, la economía, el diario vivir y hasta la forma de realizar una campaña política electoral.
Luego de un obligado confinamiento, en este proceso electoral hemos recorrido prácticamente todo el territorio nacional, palpando las penurias, necesidades y esperanzas de nuestra gente.
Hemos conversado con productores agrícolas de muchos lugares, como, por ejemplo, en Ocoa y Constanza, quienes, por falta de mercado, debido al cierre del turismo, no han podido vender sus productos y están a punto de irse a la quiebra.
Hemos conocido, también, de las dificultades que enfrentan los productores de pollo, carne y huevos, así como los de leche.
Hemos escuchado en su propia voz, las lamentaciones de los dueños de salones de belleza y barberías; de talleres de costura, de sastrería, de mecánica y de herrería, de fondas, librerías y colmados, así como también de pequeñas tiendas y negocios.
Sabemos de las dificultades que están enfrentando para pagar sus deudas, la luz y el agua; el pago a sus empleados y a la seguridad social.
Hemos conversado con muchos choferes del transporte y personas que viven del día a día y que se han visto impotentes ante la imposibilidad de llevar el sustento diario para comer a sus hogares.
En mi recorrido por el país hemos visitado también hospitales, centros clínicos, asilos de ancianos donde se encontraban enfermos de coronavirus.
Hemos constatado el sufrimiento de los hombres y mujeres que han padecido esta enfermedad, el dolor angustiante que esta les produce. Además, hemos visto como la muerte, de manera sorpresiva, ha arrancado de sus brazos, a padres, hijos, hermanos, familiares y amigos queridos, en ocasiones sin la posibilidad de tener ni siquiera una mano o voz conocida que les brinde consuelo en esos momentos de penuria. Esa es la realidad que se vive en nuestro país.
Lo hemos conversado con muchos de ustedes, quienes me lo han hecho saber; y me conmueve pensar que sus preocupaciones son válidas e incontrovertibles.

