
Por: Maira Brito
La Catedral de la Sal es sin duda uno de los lugares más hermosos e inolvidables de Colombia. Es una iglesia Católica Romana construida dentro de los túneles de una mina de sal, en Zipaquirá, a 220 metros bajo tierra; con tres inmensas naves que muestran el Nacimiento, Vida, Muerte y Resurrección de Cristo.

Las catorce estaciones del Vía Crucis, enormes cruces, capillas, altares, adornos y detalles arquitectónicos están tallados a mano en piedras de sal (roca de halita). Se le ha otorgado el título de joya arquitectónica moderna.
El Congreso de Colombia la proclamó como la Maravilla No.1 de Colombia y ha sido propuesta entre las Siete nuevas Maravillas del Mundo.


