
Por: Frank Casado
San José de Ocoa.- Hay personas que han puesto en marcha ideas de negocio realmente innovadoras y exitosas o ideas que, sin tener un marcado carácter innovador han sabido dar respuesta a las necesidades concretas y también han resultado un éxito.
Al margen de discusiones doctrinales estériles, la decisión de crear una empresa, independientemente del tamaño o de la actividad que desarrolla, constituye el inicio de un proceso que durará tanto como la propia empresa pero que se inicia con la existencia de una idea y su posterior transformación en un proyecto.
Es así como conocemos a Karla Perello, una joven Ocoeña que deja el tabloncillo de las canchas, donde jugaba baloncesto y luego pasó a ser arbitro en diferentes partidos para montar su propio negocio: “El Malaguetón del sabor”.
Karla, Una chica emprendedora que logró abrir su propio negocio de venta de hot dogs, chimis de pierna, hamburguesa de pollo y de res, desde hace ya ocho años, en el municipio de San José de Ocoa,en la intersección de las calles Andrés Pimentel y Las Carreras, ingeniándoselas incluso en plena pandemia.

Cuando llegó la crisis del coronavirus el negocio de la joven fue puesto a prueba como ocurrió con miles de negocios en todo el mundo. Afortunadamente, logró ingeniársela utilizando el recurso de delivery, llevando el pedido hasta la casa del cliente.
Dice que quiere ser tan grande como la cadena de hamburguesas McDonald’s y que su historia inspire a otros jóvenes para que se atrevan a convertirse en emprendedores.
Karla Perello quien mañana celebra sus 30 años, es un ejemplo a imitar, donde se aplica el slogan: “Cuando se quiere, se puede”.

