Saltar al contenido

Gobernar implica trabajar por el bienestar público

8 junio 2026

Por: Francisco Casado

Según la historia democrática dominicana, cada cuatro años los partidos políticos libran intensas batallas internas para escoger a quien habrá de representarlos en la contienda electoral. Son jornadas de debates, estrategias y rivalidades propias de la lucha por alcanzar el poder.

Sin embargo, una vez concluye el proceso electoral y el pueblo elige a su gobernante, ese candidato deja de pertenecer exclusivamente a un partido o a un color político.

Desde el momento en que asume la responsabilidad de dirigir la nación, pasa a representar la bandera tricolor, los intereses de todos los dominicanos, sin distinción de banderías, ideologías o preferencias electorales.

Gobernar es un compromiso con la patria entera. Quien ocupa la Presidencia debe convertirse en el presidente de todos, velando por el bienestar colectivo y trabajando para unir lo que la competencia política pudo haber dividido.

Esa es la esencia de la democracia y el verdadero significado del servicio público. Es una reflexión que resalta que, tras las elecciones, el interés nacional debe estar por encima de los intereses partidarios.

Resulta chocante que todavía existan sectores que entiendan que las instituciones gubernamentales deben ser dirigidas únicamente por personas vinculadas al grupo político que llevó a un gobernante al poder. Los cargos públicos pertenecen a toda la nación y deben estar al servicio de todos los dominicanos, sin distinción de banderías políticas. La capacidad, la preparación, la experiencia y la honestidad deben ser los principales criterios para ocupar posiciones de dirección dentro del Estado.

Cuando se privilegia la militancia política por encima del mérito, se limita el desarrollo institucional y se desaprovecha el talento de muchos ciudadanos que pueden aportar al progreso del país.

La administración pública moderna exige profesionalización, transparencia y eficiencia. Un dominicano competente, comprometido con el bienestar colectivo y respetuoso de las leyes, tiene el derecho y la capacidad de dirigir cualquier institución gubernamental, independientemente de su afiliación política.

El Estado no pertenece a un partido, sino a todos los ciudadanos. Por ello, las oportunidades de servir desde la función pública deben estar abiertas a quienes demuestren méritos y vocación de servicio, fortaleciendo así la democracia y la confianza de la población en sus instituciones.

En estos tiempos modernos se hace necesario que, una vez concluida cada contienda electoral, quienes asuman las riendas de nuestro país comprendan que la nación pertenece a todos los ciudadanos, sin distinción de banderías políticas.

Gobernar implica trabajar para el bienestar colectivo, promoviendo la participación de hombres y mujeres capacitados que puedan aportar al desarrollo nacional desde las distintas áreas de la administración pública.

El progreso de un país se fortalece cuando prevalecen la inclusión, la capacidad y el compromiso por encima de las diferencias políticas.

Después de las elecciones, debe prevalecer la unidad, entendiendo que los desafíos y las oportunidades son compartidos, y que cada dominicano tiene el derecho y la posibilidad de contribuir al crecimiento de la nación desde cualquier espacio donde pueda servir con honestidad y eficiencia.

IMG-20221107-WA0032