
Por: Frank Casado
De adolescentes nos enamoramos (y desilusionamos) varias veces, de jóvenes experimentamos el amor hasta descubrir lo que buscamos, a una edad mediana tomamos las primeras decisiones y nos estabilizamos, en la edad madura consolidamos la relación y en la última etapa de la vida nos ayudamos mutuamente para compartir el resto de nuestros días.
Encontrar el amor es un agradable accidente. Conoces a alguien estupendo, pasas tiempo con esa persona, la vas conociendo y, si las cosas se alinean a la perfección, acabas “encontrando” el amor.
Fremio Hernandez y Fanny Santana Santana, una pareja de enamorados, que aún después de 35 años de unión, siguen creyendo que el verdadero amor es el que tiene lo que se necesita para superar la prueba del tiempo.
«El amor es flexible, adaptable, siempre creciente y cambiante. Y es increíblemente poco común ya que necesita una gran cantidad de tiempo para desarrollarse. Tienes que estar con alguien durante años para saber a ciencia cierta que lo que tienes no es cualquier amor, es verdadero amor». relata Fanny Santana, quien aprovechó su fecha de nacimiento para unirse en matrimonio a su amado, hace hoy 35 años.
“El amor es una mezcla de sufrimiento y de felicidad a la vez, como todas las relaciones humanas. Lo único que cambia tal vez a mi edad es que no se sufre tanto como cuando uno era más joven. Porque de alguna manera tienes tu mundo ya bastante definido y diría que a estas alturas dominas más la pasión”, nos señala Fremio Hernandez.
«Cuando nos enamoramos, el mundo se vuelve un lugar más agradable. El sol brilla más brillante y la brisa sopla más fresca. Es increíble como algo tan simple como enamorarnos puede tener un efecto tan profundo en nuestra percepción del mundo. Amar es de valientes y esto se aprende con el tiempo». Nos manifiesta Fanny, rodeada de sus hijos y a lado de su esposo.

