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Conseguir sangre se convierte en odisea

5 noviembre 2019

Santo Domingo

El requerimiento de sangre sigue siendo una odisea que debe enfrentar en el país el paciente que debe someterse a una cirugía electiva o un tratamiento que amerite de transfusión, y un verdadero drama para los familiares, cuando se trata de una emergencia que pueda marcar la diferencia entre la vida y la muerte de un pariente.

Las vicisitudes van desde la poca disponibilidad de sangre que obliga a recorrer bancos públicos y privados; los altos costos de las unidades; los requerimientos de donantes de reposición como requisito indispensable para obtener el producto y las difi cultades para encontrar a alguien dispuesto a donar, por lo que con frecuencia hay que recurrir a donantes remunerados.

El costo de la unidad varía, además, según el tipo de sangre, siendo las de grupos negativos las menos frecuentes, y por ende las de mayor difi cultad de acceso. Obtener derivados de la sangre, sobre todo plaquetas, también tiene sus bemoles. Entre los requirientes que acuden a diferentes bancos de sangre en busca del producto, se narran las más variadas historias y difi cultades.

Demanda
Al Banco de Sangre de la Cruz Roja Dominicana, que procesa el 50 por ciento de los requerimientos del país, acuden diariamente sobre las 100 personas buscando sangre, de los cuales entre 20 y 40 llegan sin saber que requieren donantes, y muchas veces sin el dinero completo para cubrir los gastos analíticos, en su mayoría de pueblos lejanos.

Las dificultades no son para menos. Pese a los esfuerzos y campañas que se hacen, entre los dominicanos aún no prende la chispa de la cultura de la donación voluntaria, los números así lo demuestran y los bancos de sangre están concentrados mayormente en Santo Domingo y Santiago.

De acuerdo a cifras oficiales, sólo el 14 por ciento de las donaciones que se hacen en el país son voluntarias (muchos porque creen que tienen sangre de más); el 86 por ciento es de reposición, o sea, personas que acuden a solicitud de algún familiar o amigo, y cerca de 1.19 % lo hace para recibir remuneración, aunque se sabe que ese porcentaje es mayor, pero no está documentado debido a que se trata de negociaciones informales fuera de los establecimientos.

En los 58 bancos de sangre públicos y privados que integran el sistema nacional, registrados en el Ministerio de Salud Pública, se colectaron el año pasado 99,148 unidades de sangre. Para suplir la demanda nacional, el país requeriría un mínimo de tres unidades por cada 100 mil habitantes, o sea, que como país debería estar recolectando un mínimo de 300 mil unidades de sangre al año.

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