
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) busca al dominicano Angel Carrasco, de 31 años, por el asesinato de su expareja, también dominicana, Nathaly Ramírez, de 23 años, quien murió tras caer desde el balcón del piso 15 de un edificio en El Bronx mientras sostenía en brazos a su hija de ocho meses.
La Policía considera a Carrasco «armado y peligroso» y difundió un cartel con su fotografía para solicitar información que permita localizarlo.
El hecho ocurrió alrededor de las 3:38 de la madrugada del martes en un edificio ubicado en Olmiville Avenue, en el vecindario de Allerton, donde Ramírez se encontraba en el balcón con su bebé cuando, según la Policía, fue lanzada al vacío.
Ambas cayeron desde el piso 15. Ramírez sufrió heridas que le provocaron la muerte, mientras que su hija sobrevivió a la caída y fue trasladada de urgencia al Jacobi Medical Center.
La bebé fue ingresada inicialmente en condición crítica, pero para la tarde del miércoles se encontraba estable, según informó la Policía.
Ramírez también fue llevada al mismo hospital por los servicios de emergencia, pero los médicos no pudieron salvarla.
Una vecina del piso superior relató que escuchó a Ramírez discutir con un hombre que, según la Policía, era su expareja, poco antes de que la joven muriera.
Nancy Morales, de 69 años, dijo que ambos estaban en la terraza y que Ramírez sostenía a su hija en brazos mientras le pedía al hombre que la dejara tranquila.
«Ella le decía: ´¡Para! ¡Estás asustando a la bebé!´», relató Morales.
La vecina dijo que posteriormente escuchó al hombre preguntarle: «¿Quieres que lo haga? ¿Quieres que lo haga?», antes de que ella decidiera acostarse a dormir.
Morales también recordó haber escuchado a Ramírez hablar por teléfono en enero sobre los problemas que enfrentaba en su relación.
«Ella quería irse de aquí. Quería alejarse de él», recordó la vecina. «Ella dijo: ´Ya no puedo más´».
Otros residentes del edificio afirmaron que las discusiones entre la pareja eran frecuentes.
«Siempre había mucho drama. Siempre estaban peleando», relató un vecino del mismo piso de la víctima que prefirió mantener el anonimato. Según su testimonio, Ramírez en ocasiones cerraba la puerta para impedirle la entrada a Carrasco y este la pateaba para entrar.
Otra vecina, identificada únicamente como Judy, de 66 años, aseguró que la joven cambiaba su comportamiento cuando estaba cerca de Carrasco.

