
Por: Frank Casado
SAN JOSE DE OCOA.-
La República Dominicana, donde comenzó la evangelización del Nuevo Mundo, está bajo la protección de la Virgen bajo dos títulos: Nuestra Señora de la Misericordia, la principal patrona que se proclamó en 1616 durante el dominio colonial español, y la Virgen de la Altagracia, Protectora y Reina de los corazones de los dominicanos.
«Llenos de alegría nos hemos reunidos aquí, queridos hermanos, para bendecir esta imagen de la virgen de Nuestra Señora de la Altagracia, será un signo de cuán grande y profunda es la relación de la santísima virgen con Cristo y su iglesia». Dijo el Párroco de la Iglesia San Francisco de Asis, del Municipio de Sabana Larga, Anderson Perdomo.

«Hoy me sentí una vez mas, feliz, al ser invitado a participar a una misa que nuestro Pipito nos invitó, ahí vi parte de esas amigas de más de 40 años y también a mi Gobernadora,. Gracias Pipito por todo». Expresó el ex diputado César Gómez Segura, -Goris-, uno de los asistentes al acto.
Distintas personalidades asistieron a la Bendición de la Virgen de la Altagracia, en este nuevo santuario, creado en la Empresa PIGAS, del empresario Ocoeño, Franklyn Pimentel (Pipito).
La Gobernadora Josefa Oliva Castillo, Milagros de Peña, Neo Pimentel, Maguelo Pimentel, y decenas de familiares y amigos se dieron cita a esta actividad religiosa.

Loma de Cabrera, Higüey y Villa Altagracia poseen santuarios a la Virgen que son muy visitados en enero.

Así surge el Santuario

«Este Santuario me motivé a hacerlo porque mi mamá era muy devota de la Virgen. Pero quiero darle los créditos a Luis Leyda. Cuando estaban cortando esta mata, mientras le daban hachazos, yo vi la image3n de la Virgen. Les dije No sigan cortando. en este hueco yo vi la imagen de La Virgen.» dijo Pipito Pimentel.
Cada 21 de enero en República Dominicana celebramos con gran devoción la fiesta de nuestra querida patrona Nuestra Señora de Altagracia, advocación mariana cuyos orígenes datan de 1502 y que muestra el amor de la Sagrada Familia. La Virgen de la Altagracia, también conocida como “Tatica, la de Higüey”, es una pintura que muestra a la Virgen María contemplando con dulzura al Niño Jesús que descansa sobre el pesebre, según describe la Arquidiócesis de Santo Domingo.

