
El presidente Luis Abinader inauguró este jueves la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto, el antiguo Palacio de los Deportes transformado tras una inversión de RD$1,000 millones en una instalación multipropósito con estándares internacionales, certificación de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) y capacidad para 8,270 espectadores.
El recinto, que durante décadas fue la principal casa del baloncesto dominicano, reabre sus puertas con una renovación integral que lo posiciona como uno de los escenarios deportivos más modernos del Caribe —y como sede de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Un recinto que renace: de palacio venido a menos a arena de clase mundial
El Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto cargaba con décadas de historia y también con décadas de abandono. Lo que fue el templo del baloncesto dominicano había acumulado un deterioro estructural que contrastaba con las ambiciones deportivas del país.
La transformación que se inauguró este jueves no es cosmética: comprende una renovación integral de más de 11,200 metros cuadrados distribuidos en tres niveles, con una inversión que el Banco de Reservas asumió en su totalidad.
El proyecto incorporó un tabloncillo certificado por la FIBA, canastos con especificaciones FIBA Level 1, una pantalla central LED de alta definición con visión de 360 grados, pantallas perimetrales, sistema profesional de sonido e iluminación especializada para transmisiones televisivas.
También se instaló un sistema de climatización de 1,200 toneladas de enfriamiento —compuesto por tres chillers de 400 toneladas y 20 manejadoras de aire— que garantiza confort en cualquier tipo de evento.

Para los atletas, el recinto cuenta con cuatro salas de recuperación, cuatro camerinos para jugadores, cuatro camerinos individuales para árbitros, cuatro oficinas para entrenadores y una enfermería completamente equipada.
En el exterior, fueron restaurados el domo y la fachada principal, y se construyeron siete suites —incluyendo una para prensa—, dos palcos exclusivos (Presidencial y VIP) y una moderna sala de prensa.
Durante el acto inaugural, el presidente Abinader fue más allá del protocolo y abrió una expectativa que resonó entre los presentes: no descartó gestionar la celebración de encuentros de la NBA en suelo dominicano.
La afirmación, aunque sin fecha ni compromiso formal, refleja la escala de ambición con la que el Gobierno y Banreservas concibieron el proyecto.
«La República Dominicana cuenta desde hoy con una de las mejores instalaciones deportivas de Centroamérica y el Caribe», afirmó el mandatario, quien felicitó al Banco de Reservas y al Ministerio de Deportes por la iniciativa.

