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Un arma de fabricación casera causa tragedia en Boca Chica

30 marzo 2026

Un juguete no mató a un niño de seis años en el sector Brisas del Norte, en Boca Chica. Lo hizo un arma de fabricación casera.

Un objeto fuera de lugar que, en segundos, fracturó a toda una familia. La vida que se apagó, la del hermano de 11 años que accionó el disparo sin comprender qué tenía entre las manos, y la de unos padres que ahora tienen sobre sus hombros una pérdida dura de entender.

La noche del viernes 27 de marzo empezó con un grito.

«Le di, le di, ayúdame, no lo dejes morir», repetía confundido el niño mayor a una jovencita que acudió al hogar tras escuchar los llamados de auxilio. Ella y su padre, vecinos de la casa contigua, reaccionaron al instante pensando en una emergencia menor. No lo era.

La puerta estaba cerrada; ella la tumbó de una patada.

Dentro, dos hermanos que minutos antes jugaban.

El más pequeño prometió pagarle una deuda de cinco pesos a esa misma vecina después de Semana Santa. Tenían unos bultos listos para viajar a Barahona al otro día. La madre se encontraba en otra habitación de la casa. Nadie pensó en una desgracia.

En barrios como este, la infancia transcurre en todo tipo de espacios. Calles sin asfaltar, solares abandonados, patios compartidos. Esos lugares funcionan como salas de juego y en uno de ellos apareció el artefacto.

Nadie sabe cuánto tiempo llevaba allí. Ni quién, o cómo, lo dejó. Pero alguien —probablemente huyendo, sugieren los vecinos— lo abandonó en ese terreno. 

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