
SANTO DOMINGO, RD. – «Siempre estuvo para mí, cuando me enfermaba, en mi primer día de colegio, cuando entré a la primaria, inclusive en los momentos en que entré a la pubertad siempre me ayudó y seguro desde el cielo me seguirá ayudando», fueron las sensibles y conmovidas palabras expresadas por Jean Franco, hijo del malogrado comunicador Manuel Taveras Duncan, mientras le daba el último adiós.
Se recuerda que Duncan fue ultimado de dos disparos la madrugada del viernes en las cercanía de un local de comida rápida, ubicado en la avenida Núñez de Cáceres esquina Rómulo Betancourt.
El pequeño Franco, expresó que no solo veía a su progenitor como un padre, sino también como su mejor amigo porque estuvo junto a él en los momentos más importantes de su vida.

A su vez, aseguró que la familia siempre lo recordará, al tiempo que calificó a su padre como un «gran hombre, gran padre, gran sobrino, gran tío, y sobre todas las cosas porque era un hombre de bien y de fortaleza».
El adolescente puntualizó que, aunque el cuerpo del comunicador no esté físicamente, su alma continuará entre sus parientes, observándolos y cuidándolos en los buenos y malos momentos.

