
El sacerdote Norberto Antonio Rosario Ovalle, párroco de la iglesia San Francisco de Asís, en María Trinidad Sánchez y también director de un centro educativo de secundaria, se ha hecho viral en los últimos días por sus declaraciones sobre las reglas con las que rige la escuela que se le ha confiado en esa provincia.
Para quienes han compartido con él, el tono y el mensaje no es novedad. El sacerdote, servidor en la Diócesis de San Francisco de Macorís, ha aprovechado muchas de sus homilías para denunciar injusticias contra los más vulnerables.
Uno de los más recientes fue el caso sobre un desalojo ilegal que se produjo en Habitad, El Factor. Hay un video difundido por Amaury Reyna en Facebook donde el presbítero se compromete a aclarar la situación y tocar las puertas necesarias para “descubrir el maco tapa´o” tras la mencionada acción.
En 2022, mientras fungía como párroco en Villa Riva (provincia Duarte), donde estuvo seis años, hizo un llamado a los comunitarios a empoderarse y denunciar el microtráfico de droga con los puntos “que todo el mundo sabe” y conoce.
Asimismo, en otra ocasión, pidió a la justicia revisar la decisión tomada ante el caso de tres jóvenes, acusadas de atacar y propinar una golpiza a una cuarta joven, a quienes le colocaron visitas periódicas.
APOSTOLADO: DENUNCIAR LO QUE ESTÁ MAL
En la misa de acción de gracias por su más reciente aniversario de ordenación, el padre Norberto Rosario describió su ministerio sacerdotal como muy fructífero, marcado por el servicio y el silencio.
“Todos estos años, 25 años de vida sacerdotal, sí tienen sentido, cada gesto, cada acción significativa o silenciosa que yo realice (…) nunca he sentido mi ministerio sacerdotal como un ministerio inútil”, dijo al iniciar la homilía del pasado 24 de junio, con una casulla del Jubileo del año 2000.
Desde los inicios de su sacerdocio, Rosario, quien se describe como un hombre de temperamento fuerte, se ha dedicado a trabajar con grupos sociales.
“Siempre me ha sido muy difícil estar en una comunidad y hacerme de la vista gorda”, expresó, asegurando que no ha tenido miedo a enfrentar el crimen organizado y a denunciar los crímenes y delitos que afectan a los parroquianos.

