
SANTO DOMINGO.- Momentos de dolor viven los familiares de la niña Liz María, luego que un vecino admitiera, según la Policía Nacional, haber estrangulado a la menor de nueve años y lanzado su cadáver al mar Caribe.
“Ella era mi vida, yo me quiero morir”, gritaba desconsoladamente Liselot García, mientras esperaba noticias de las autoridades que buscan el cuerpo de quien era su hija mayor.
En medio de la desesperación, Liselot le reclamaba a Dios por qué había permitido que su pequeña muriera de esa forma. “Dios, padre, por qué tú me das eso a mí, si tú sabes mi corazón, yo soy muy buena con todo el mundo. Yo no aguanto esto”, gritaba la mujer, que reside en el ensanche Isabelita, del municipio Santo Domingo Este, provincia Santo Domingo, junto a sus tres hijos y esposo.
Opinión: Cuiden sus hijos no les tengan confianza a nadie con ellos, la mayoría de abusos sexuales ocurren con personas de confianza.

