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La oreja cortada de van gogh; su historia y misterio

29 junio 2024
La oreja cortada de van gogh; su historia y misterio

La noche del 23 de diciembre de 1888, después de una acalorada discusión con su colega pintor Paul Gauguin, Vincent van Gogh se cortó la oreja izquierda. La policía lo halló a la mañana siguiente, inconsciente a causa de la hemorragia y, cuando despertó, no recordaba lo que había sucedido.

Más de cien años después, el episodio de la oreja cortada de Van Gogh es uno de los más famosos de la historia del arte moderno; sin embargo, sorprende el hecho de que mucha gente desconoce el trasfondo de aquel acto. No ayuda que el propio pintor no lo recordase – además, por aquel entonces Van Gogh era un artista fracasado y sin ninguna fama – ni tampoco las distintas versiones contradictorias que circulan sobre el suceso.

EL SUEÑO DE VAN GOGH

Para entender lo que pasó hay que empezar diciendo que, en vida, Vincent van Gogh no vio ni un atisbo de la fama que tiene actualmente. Era un pintor sin éxito y si pudo dedicarse a la pintura fue gracias a la ayuda constante de su hermano menor Theo, marchante de arte. Fue una de las pocas personas que creyeron en él y siempre le apoyó económica y moralmente, además de ser su galerista e intentar por todos los medios vender sus cuadros. Vincent lo consideraba su mejor amigo; aspecto en el que tampoco iba sobrado, ya que el pintor tenía un carácter excéntrico.

En febrero de 1888 Van Gogh se trasladó a Arlés, en el sur de Francia. Los vibrantes colores mediterráneos le infundieron nuevos ánimos, algo que se refleja en un cambio radical de sus pinturas, que se volvieron mucho más luminosas. En mayo alquiló una casa al norte de la ciudad, la famosa Casa Amarilla, con la intención de convertirla en una especie de hermandad de artistas que viviesen y trabajasen juntos.

Van Gogh  La Casa Amarilla (Museo Van Gogh)
«La Casa Amarilla», pintada por Van Gogh en 1888.Museo Van Gogh, Amsterdam

Invitó a varios de sus colegas pintores, pero al final solo uno acudió: Paul Gauguin, con quien mantenía una correspondencia habitual. Al final fue Theo quien le convenció de ir con su hermano, quien le tenía en muy alta estima, aunque parece ser que Gauguin no estaba entusiasmado con la idea pues conocía el carácter de Van Gogh; sin embargo, Theo era su representante y galerista, por lo que accedió a la petición. Vivieron juntos dos meses, durante los cuales las tensiones fueron en aumento pues sus personalidades y maneras de entender la pintura eran muy distintas.

EL CORTE DE LA OREJA

A finales de diciembre, Vincent recibió una carta de su hermano Theo en el que le anunciaba su compromiso con Johanna Bonger, una mujer a la que hacía tiempo que amaba. Ese anuncio seguramente tuvo un impacto importante en la ya frágil salud mental del pintor: por una parte temía que pudiese alejarse de él y, por otro, que al empezar una familia propia ya no pudiese ayudarle económicamente.

De acuerdo con lo que explicó Gauguin, aquel 23 de diciembre tuvo una fuerte discusión con Van Gogh, que se encontraba muy alterado y además había bebido. Le comunicó su intención de marcharse, a lo que este supuestamente respondió amenazándole con una navaja de barbero. Gauguin se fue de la casa y fue entonces, al encontrarse abandonado, cuando Van Gogh se cortó la oreja izquierda presa de la ansiedad.

Según la versión popular, después de eso se vendó él mismo la cabeza y acudió a un burdel a entregar su oreja mutilada, envuelta en un pañuelo, a una prostituta llamada Rachel. Sin embargo, parece que no era así: la historiadora del arte Bernadette Murphy, experta en la figura de Van Gogh, consiguió en 2018 localizar a los descendientes de esta mujer y descubrieron que era una chica del pueblo que se dedicaba a limpiar varios locales – entre ellos, el burdel en cuestión – y que posiblemente era amiga del pintor, aunque eso no explica por qué le hizo el macabro regalo.

La policía encontró a Van Gogh a la mañana siguiente en su casa, aún con la cabeza vendada y muy debilitado a causa de la hemorragia. Fue trasladado al hospital de Arlés, donde permaneció ingresado durante dos semanas y recibió la visita de su hermano Theo. El doctor Félix Rey, quien lo atendió durante su hospitalización, hizo un dibujo que mostraba cómo se cortó la oreja, conservando tan solo una parte del lóbulo.

Van Gogh  Naturaleza muerta con un plato de cebollas (Museo Kröller Müller)
«Naturaleza muerta con un plato de cebollas». Van Gogh pintó este cuadro en 1889, poco después de ser dado de alta. En él aparece la carta que presumiblemente le habría enviado su hermano Theo anunciándole su compromiso.Museo Kröller Müller

EL FINAL DE UN ARTISTA INCOMPRENDIDO

Tras ser dado de alta, en enero de 1889 Van Gogh regresó a su Casa Amarilla. Allí pintó dos versiones de su Autorretrato con la oreja vendada, aunque se trata de un retrato espejado ya que la oreja que aparece en primer plano es la derecha, cuando en realidad se cortó la izquierda.

Sin embargo, pasado un mes la salud mental del pintor se deterioró aún más: tenía ataques de ansiedad, manías persecutorias e incluso decía que alguien intentaba envenenarle. En marzo volvió a ser ingresado en el hospital y finalmente, poco después de la boda de Theo y Johanna, decidió internarse voluntariamente en el sanatorio de Saint-Remy-de-Provence.

Allí permaneció durante su último año de vida, pintando el jardín y los paisajes que veía desde su habitación. Se refugió en la pintura, lo único que le aportaba calma, llegando a producir una media de un cuadro por día. Sin embargo, su estado mental estaba cada vez más deteriorado y se agravaba por sus problemas de salud física. El 27 de julio de 1890, recibió un disparo en el pecho con un revólver mientras paseaba.

Su muerte es la última de las incógnitas que pesan sobre el artista: la teoría oficialmente aceptada es que intentó suicidarse, ya fuera de forma consciente o en un arrebato de desesperación, y murió al día siguiente a consecuencia de la herida. Sin embargo, una teoría alternativa – y no aceptada por ahora – sostiene que pudo tratarse de un disparo fortuito por parte de un adolescente que jugaba con el arma y que Van Gogh, que seguía consciente en sus últimas horas, quiso autoinculparse para salvar al muchacho.

El 30 de julio Vincent van Gogh murió siendo un pintor incomprendido y tildado por muchos de lunático. Su hermano Theo, afectado profundamente por su pérdida, falleció también al año siguiente. Curiosamente fue Johanna, su viuda, quien contribuyó en gran medida a la fama póstuma de Van Gogh promoviendo su arte y dando a conocer la vida del que hoy consideramos uno de los grandes genios de la pintura del siglo XIX.

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