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Familiares de fallecidos entienden “colmados no pueden seguir vendiendo veneno”

21 abril 2021

Parte de los familiares de siete personas fallecidas este fin de semana por consumir bebidas alcohólicas consideradas adulteras, adquiridas en dos colmados de Santo Domingo Este, demandan justicia.

Entienden que las autoridades tienen que actuar para que “los colmados no sigan vendiendo veneno a la población, en vez de alimentos como arroz y aceite”.

Con similares planteamientos se expresaron Lidia Bartolomé, de 91 años de edad, madre del fallecido Rafael Emilio Bartolomé (Felo), de 63 años, y Emiliano Ventura Marte, de 25 años, hijo del fenecido Gregorio Ventura.https://f8bd1b5db19383710a4f7bc7ae22f25a.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

Lidia, residente en la calle siete, número 22, en la urbanización Juan Pablo Duarte, comentó que tuvo 12 hijos, ocho varones y cuatro hembras, de los cuales han muertos cuatro, y que el que murió por consumir bebida adulterada la había bañado antes de irse a beber”.


Clamó porque las autoridades investiguen quiénes fabrican esas bebidas que están acabando con la vida de tantas personas, que ‘’los colmados no pueden seguir vendiendo veneno”.

Ventura Marte, que vive en la calle José Peguero número 120 parte atrás, en Cancino II, en voz baja dijo: “Yo lo que pido es justicia, porque mi papá no era adicto a esto y era como esperándolo a él especialmente, para juntarlos a toditos (a los siete fallecidos) para llevárselo. Eso no es normal, mi papá no era alcohólico”.

Agregó que su padre perdió la vida en un abrir y cerrar de ojos. “Esto nos sorprendió a todos, algo que no se estaba esperando. Fue sólo dos tapitas que se tomó, me le arrebataron la vida con la bebida que vendieron en un colmado (colmado Elianny) en la calle Primera en el Juan Pablo Duarte, al lado de una iglesia”.

Dijo que Gregorio tenía seis hijos, ya todos mayores de edad, y que había manifestado antes de morir que “simplemente había bebido dos tapitas de alcohol, y las dos tapitas se lo comieron, como si fuera algo que viene con un veneno”.

Indicó que su hermana pudo llevar a Gregorio al hospital Francisco E. Moscoso Puello, en el ensanche Luperón, para “un lavado de estómago”, pero que allí no le dieron las atenciones de lugar.

Mientras que la señora Marina Ureña y Leonardo Rivera, residente al lado del colmado Elianny, manifestaron que los fallecidos compraron la bebida en otro lugar y no en este establecimiento. Dijeron que las víctimas siempre traían su bebida y se sentaban temprano a tomar.

Entre los fallecidos del fin de semana se encuentran Radhamés Beras, de 57 años de edad; Rafael Emilio Bartolomé, de 63 años; Luis Ney Arno Corniell, Gregorio Ventura, Fernando Adonis Ferreras Benítez, y Julio César Montilla, de 52.

Este lunes en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) del cementerio Cristo Salvador, se encontraban algunos de los cuerpos sin vida, para luego ser entregados a sus familiares.

El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) advirtió este lunes que además de cerrar los negocios por vender bebidas alcohólicas adulteradas, someterá a la justicia a sus propietarios, para que respondan por sus actos.

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