
Por: Francisco Casado
SAN JOSE DE OCOA.- Las guardias de 24 horas y la presión asistencial que sufren los médicos son algunos de los principales motivos que provocan el abandono de la carrera, entre los profesionales del sector. Un sentimiento que puede derivar en que los profesionales pierdan las ganas de ejercer la Medicina y se planteen abandonarla.
Esta situación la vivió en sus propias carnes Manuel Julio Pimente, médico de urgencias, quien, hace mucho tiempo, decidió dejar la Medicina, pero la razón fue opuesta.
¿Los motivos?
“Durante el ejercicio de mis funciones como médico lidiaba con muchísimos pacientes. Amanecía en los hospitales una noche si y otra no. Noté algo extraño en mi salud, visité un especialista cuando sentí que me mareaba, y el etres me nublaba la vista y me dijo: «SI usted sigue con su trabajo, esto le generará problemas de salud, el “funcionar mal” en el trabajo e, incluso, puede que tuviese roces con sus compañeros. En ese momento me plantee dejar el trabajo porque no aguantaba más, llegaba a casa muy estresado, no podía dormir. Y como médico antes de abandonar las visitas presenciales a mis pacientes, preferí dejar la medicina». Nos cuenta el Dr. Manuel Juio Pimentel.

A pesar de los posibles caminos que tenía alejados del hospital, Manuel Julio quiso solucionar su situación y no abandonar la medicina or completo, instalando un consultorio en la calle Guarionex Alcántara, a escasos pasos del Hospital San José. De esta forma, pudo reducir su jornada laboral a la mitad y poner sus propias condiciones a la hora de ir a trabajar. También se puso en las manos de especialistas para que le ayudase a solucionar ese problema en su salud que le impedía su trabajo.
Al final, decide dejar por completo la carrera y es entonces cuando incursiona en la politica.
Para el año 1998-2002 es electo, por el voto popular, Sindico del municipio de San José de Ocoa. y para el periódo 2000-2004 fue electo Diputado por la Provincia, cargo que aspiró representando al Partido Revolucionario Dominicano.
EL Dr. Pimentel decidió dejar atrás los hospitales agobiado por el estrés y la presión de su profesión. Ahora está dedicado por completo a su familia y a la agricultura.
«Ahora tengo una vida más tranquila y en contacto con la naturaleza, lejos del ritmo agotador del sistema de salud. Ahora cultivo parte de mis propios alimentos y comparto más tiempo con mis seres queridos, realmente, extraño mis pacientes, pero he recuperado el sentido de propósito de vida que se me estaba perdiendo». Finalizó.

