Saltar al contenido

Contigo a la distancia

26 junio 2022

Por: Miguel Angel Tejeda

¿Porque nunca advertimos

 el momento mismo

en que todo empezó a tomar otro rumbo?

¿Cómo fue que extraviamos la meta cuando podíamos estar a punto de alcanzarla? se esfumaron nuestras miradas y se extraviaron nuestros caminos. Pusimos más orgullo que amor y pasión, y permitimos que el estiércol miserable que arroja la distancia oscureciera nuestras sonrisas y marchitaran las grandes promesas…

¿Quien desactuo primero? No sabría decirlo, ni recuerdo que color tenía el cielo aquella tarde de Marzo o de Abril, de Octubre o de Enero pues no pude alcanzar las hojas del calendario burlón que volteaban como la hojarasca y la ventisca. Silencio. Soledad, dolor y olvido. Solo sé que después de tantos años recuerdo como ahora tu perfume, el brillo de tu pelo hirsuto y anochecido a la luz de una luna sola.

A tantos años idos, a la distancia muy lejana, puedo sentir el lamer de tus labios deslizándose por mi cuello, erizándome todo, parándolo todo…

Los demonios, los que aun andan dando vueltas por el mundo, nos burlaron .Te pusieron lejos de mis brazos, y yo sin tu calor jamás he podido hallar a otro ser que me queme tanto como tú me ardías…

Le he preguntado a lo que la vida me debe, al viento del norte, al sol, a la distancia ¿Dónde estás? ¿Que habrá sido de tu vida?

Y aquí, entre la soledad y yo, construimos este muro sordo de silencios.

Callado, con los ojos perdidos a la distancia, las manos entrelazadas sobre mi vientre, oigo susurrar otra madrugada y musito que aun te quiero mientras permanecen regadas aquí y allá las botellas de ron consumidas a tu recuerdo…

IMG-20221107-WA0032